Al comenzar el desarrollo del curso de “Ambientes de Aprendizaje apoyado en Tics”, y conocer los propósitos del mismo, me encontré con que el diseño del ambiente de aprendizaje estaba planteado en desarrollar distintas actividades que permitieran a través del trabajo colaborativo, poder ayudarnos a formar nuestro propio aprendizaje sobre la educación y el uso de las Tics, en la búsqueda de mejorar situaciones conflictivas o necesidades de ambientes de aprendizaje específicos al contexto de cada integrante del curso.
Las expectativas entonces giraron hacia varios objetivos específicos, tales como: Analizar la relación entre la educación y las tics, analizar, evaluar y diseñar ambientes de aprendizajes apoyados con tics, y aproximarse a distintas tics que pudieran apoyar ambientes de aprendizajes reales en nuestro rol desde la docencia.
Creo que uno de los propósitos, en el cual saque más provecho fue al aprender a analizar de una forma más objetiva nuestros ambientes de aprendizaje, y a no tener miedo a intervenirlos en búsqueda de la mejora de la calidad de la educación. Esto fue posible en la medida en que el diseño del curso nos guio a través de un sistemático y razonable análisis de nuestros propios ambientes de aprendizaje, ya que a pesar de que la materia nombre las tics como protagonistas, el desarrollo de la propuesta de intervención de los ambientes a través de las distintas etapas: análisis, diseño y evaluación del ambiente de aprendizaje; deja a libertad del análisis del docente si las Tics si serán necesarias o útiles en la búsqueda de mejorar ambientes de aprendizajes reales, en mi caso el de “Laboratorio de Exportaciones”.
Creo que una falla aparente en el diseño del curso, es que a pesar de que hubo una sesión en la que se presentaron posibles herramientas Tics, que podían servir para apoyar nuestras propuestas, no se ahondo más en la interacción con las mismas, o por lo menos no de una forma más profunda, lo que al finalizar repercutía en la propuesta de diseño del curso, ya que si bien no se quiere sesgar a los participantes con solo algunas herramientas si se les puede dar mayor protagonismo a la interacción con las mismas.
Frente a mi aprendizaje en el desarrollo del trabajo, creo que en un principio fue un poco desorientador integrar grupos entre participantes con disciplinas diferentes, pero en nuestro caso creo que esto se convirtió también en un punto a favor, ya que nos permitía tener un análisis más critico de las etapas de análisis y diseño, al mismo tiempo que poder proponer una herramienta más desde el punto de vista pedagógico que desde el capricho de un experto en la materia. Por otro lado también fue frustrante en algunos momentos tener claridad en el grupo y que esa misma no se percibiera en las entregas.
Creo que cabe destacar que el curso permitía que cada participante tuviera un rol de agente, independientemente de si era dueño de contexto o no, ya que se lograba hacer esfuerzos por explicar, comprender, proponer y mejorar el ambiente de aprendizaje que se estaba trabajando.
Un punto a destacar también es como el plan de análisis permitió identificar necesidades, en el caso de nuestro trabajo, que sobrepasan el ambiente a intervenir, y esto nos llevo a pensar en grande y a querer hacer una propuesta bastante ambiciosa desde un inicio, lo que complicaba en parte la propuesta porque no facilitaba el entendimiento de la intervención y el uso de tics no como fin sino como medio para satisfacer las necesidades identificadas. Como inquietudes que me quedan en este punto, esta por ejemplo: ¿Cómo puedo llevar a la realidad la propuesta de intervención desde un rol de emprenderismo social? ¿Cómo puedo monitorear las fallas de la propuesta de intervención?
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